UNA VASIJA DE BARRO EN SAN ONOFRE
(Colombia) (Autor: Sara Cifuentes.)

Miércoles 14 de marzo de 2007, por Prensa - Colectivo

En una vasija de barro que se convirtió en el monumento a las víctimas de los paras, las familias de estos desaparecidos y asesinados con el acompañamiento del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, depositaron las fotografías, cartas y recuerdos de sus seres queridos, para que el país no se olvide de ellos

En San Onofre, Sucre

Presentada Comisión de Ética e instalado monumento

En una vasija de barro que se convirtió en el monumento a las víctimas de los paras, las familias de estos desaparecidos y asesinados con el acompañamiento del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, depositaron las fotografías, cartas y recuerdos de sus seres queridos, para que el país no se olvide de ellos

Por: Sara Cifuentes Ortiz

La gente tiene la esperanza de que se haga justicia. Intentan por todos los medios lograr que el mundo se entere de lo que les pasó y piden verdad, justicia y memoria para que sus hijos, casi todos menores de edad, sean recordados como víctimas del paramilitarismo.

Quedaron en fosas comunes en el Cementerio Central de San Onofre en el departamento de Sucre, otras en la Finca el Palmar y otras en las Melenas en donde Alias “Cadenita” y sus amigos masacraron, torturaron y violaron a sus víctimas. Cuentan los sobrevivientes que muchos eran obligados a cavar sus propias tumbas.

Los familiares de los desaparecidos y masacrados, casi todas son mujeres, ancianas afro, de caminar lento, ya canosas, y mirada triste, reclaman impotentes, castigar a quienes asesinaron a sus hijos, y aunque tienen nombres de quienes fueron sus verdugos, sus casos parecen estancados, por eso ellas no están de acuerdo con la ley de justicia y paz, pues consideran que no dicen toda la verdad y no van a recibir un verdadero castigo.

San Onofre y en general Sucre es habitada por gente pobre, campesinos sin oportunidades, sin esperanza en una tierra que no ha avanzado un milímetro, caminado largas jornadas bajo el calor extenuante, sobre caminos de polvo y resequedad, una tierra subdesarrollada por cuenta de los políticos (algunas familias) corruptos que se han llenado los bolsillos con los dineros públicos, mientras la población adolece de los más elemental, y se debate entre el hambre, el miedo, y la desesperanza.

Comisión de ética

La conmovedora instalación del monumento fue realizada frente a la Finca el Palmar en donde participaron las familias de las víctimas de Cadena y otros paras, contó con la participación de Justicia y Paz, la Fundación Manuel Cepeda, y la Comisión de Ética conformada por Mirta Baravalle (Madre de la Plaza de Mayo de Argentina); Libertad Sánchez (Asociación de la Recuperación de la Memoria histórica de Mérida y Comarca en España); Lorenzo Loncón, indígena Mapuche de Chile; Enrique Núñez de la Comisión de Ética Contra la Tortura, Carlos Fazio, profesor investigador de la UACM y a UNAM de México; Alberto Giradles e la Comunidad Santo Tomás de Madrid; Francine Damasceno Pieñiro por el Movimiento de de los Trabajadores Rurales sin tierra de Brasil y Bernardine Dohnr, jurista y experta en derechos de los niños, profesora de la universidad Northwestern de Chicago.

Dicha comisión tiene como objetivo el compromiso de llevar al mundo las terribles y dolorosas denuncias que hicieron estas madres, hijas y esposas, así como la no conveniencia de la Ley 975 de 2005, ya que niega los aspectos esenciales de las víctimas.

Nota:

La Comisión estuvo en el cementerio central de San Ononfre y se pudieron observar los huesos enterrados en fosas comunes que estaban siendo clasificadas por expertos del CTI de la Fiscalía, pero me pareció curioso que no tenía cuidado con las pruebas y todo el mundo podía verlas, tomarles fotos y otra cosa es que un hombre que está ayudando a desenterrar las tumbas n.n. víctimas de los paramilitares, no sintió ninguna pena al decir ante los que estábamos presentes que a él le pagaron por enterrarlos 300 mil o 400 mil pesos por cada tumba n.n, pues él trabaja en lo que le pongan, y dijo que de la Alcaldía venían y lo contrataban. Me parece muy raro que un tipo que prácticamente fue cómplice, esté ayudando a la Fiscalía a desenterrar los restos. Él dijo que recibía los cuerpos en la entrada del cementerio y que venían o en bolsas plásticas, o en cajones y que nunca se enteró de quiénes eran las víctimas. Sin embargo el tipo le señala a los investigadores del CTI cada lugar exacto y de donde venía y si era mujer o hombre. Es raro no? Hay una entrevista de Vladimir el de Telesur con el tipo.

Afiliaciones

Afiliado a la Federación Internacional de Derechos Humanos
y la Organización Mundial contra la Tortura
Estatus Consultivo en la OEA

José Alvear Restrepo

Nace en Medellín el 1 de julio de 1913 en el seno de una familia de profundas convicciones religiosas y bajo los parámetros de la ideología del partido conservador. Realiza sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia, donde se gradúa de Abogado con una brillante tesis titulada: "Conflictos del trabajo: la huelga"

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